Las gotitas de agua dispersan los colores en todas direcciones, por eso las nubes son blancas. Pero cuando hablamos de oxígeno o de nitrógeno, éstos dispersan los tonos azules y dejan pasar los tonos rojizos en línea recta, obteniendo un cielo azul celeste. Cuando atardece, el sol se encuentra más bajo y por tanto los rayos solares sufren una dispersión que anula los tonos azules, dejando llegar a nuestro ojo los colores cálidos particulares del atardecer.Este fenómeno que se produce recibe el nombre de Efecto Tyndall, en honor al científico que lo estudió (John Tyndall).
Además, los atardeceres más vivos (y los que la gente prefiere) son los que se producen tras la erupción de un volcán, ya que las partículas de la atmósfera son más sólidas.
La próxima vez que veas un atardecer lo mirarás con otros ojos, pero...recomendación: si se trata de un momento romántico, deja el recuerdo de este artículo para más tarde.

jajaja,al final toda la ciencia a tomar viento ¿por qué no me ha sorprendido ver el nombre de la autora?
ResponderEliminarMe ha encantado, pero sobre todo el final. Como no siendo tu misma. "OH GRAN CECILIA TU QUE TODO LO SABES Y TODO LO PUEDES". Jajaja ¡bien hecho!♥
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