¿Quién dijo que las artes y la ciencia no podían ir de la mano?

A pesar de existir ciertas aves que son (limitadamente) capaces de hacer pequeños movimientos a ritmo de la música, las investigaciones científicas siempre llegan a la misma conclusión: es una novedad en los humanos.
Cantar o bailar juntos tiene ventajas evolutivas para la especie humana y ayuda a sobrevivir mejor que un grupo que carece de ellas. Cuando una pareja baila junta sus emociones se sincronizan, entonces, nuestras experiencias emocionales se mueven juntas igual que ocurre cuando hablamos; e incluso más intensamente.
La danza se hace de forma espontánea e inconsciente, y está integrada al resto de nuestros pensamientos. Tiene como ventaja permitir que diferentes sistemas cerebrales armonicen y sean eficientes unos con otros. Junto a la comunicación y la música, forman una tela entretejida en la mente de los humanos, que promueve la cohesión social. Es una forma fundamental de expresión humana y se cree que nació como forma de lenguaje.
Algunos de nuestros pensadores, sin necesidad de prueba científica, apuntan a la misma dirección:
"Sólo creería en un Dios que supiera bailar" Friedrich Nietzsche.
"Baila primero, piensa después. Es el orden natural" Samuel Beckett.
Os dejo el vídeo de la entrevista en la que he basado el artículo:
http://www.youtube.com/watch?v=EiUzlvNCPpM
http://www.youtube.com/watch?v=ZaW6ShQvASw&feature=relmfu
La neurociencia es un campo muy atractivo. Y Eduardo Punset un gran divulgador. Buena elección. Me gusta especialmente el final, con citas importantes y un enlace directo a la fuente. Muy profesional.
ResponderEliminar